MAGAZINE
MAGAZINE
MAGAZINE
MAGAZINE
By cizucu ·

Cover photo by Geyao Grace Chen
Cuando aparece una cámara, nuestra expresión cambia un poco. Quien hace la foto pide una sonrisa y quien posa intenta sonreír. “¡Patata!” es la fórmula de siempre en ese breve intercambio frente al objetivo.
Pero ¿por qué patata? ¿Y qué cambia en una foto la palabra que usamos para provocar una sonrisa? A través de las distintas fórmulas que se oyen por el mundo, exploramos la relación entre la fotografía, las palabras y las expresiones que quedan en la imagen.
La expresión inglesa “Say cheese!” significa “Di cheese”. Al pronunciar el sonido largo de la “i” de “cheese”, la boca se estira hacia los lados y adopta una forma parecida a una sonrisa. Se cree que ese movimiento es una de las razones por las que la palabra se popularizó como señal para hacer una foto.
Aun así, su origen no está del todo claro. En un periódico estadounidense de 1943 se conserva un artículo en el que Joseph E. Davies, antiguo embajador de Estados Unidos en la Unión Soviética, explicaba que había que decir “cheese” al posar para una foto. No sabemos quién fue el primero en usarlo, pero sí que por entonces ya se presentaba como una palabra capaz de provocar una sonrisa.
Foto de Yutaka Titus
Pero poner la boca en forma de sonrisa no siempre significa captar una expresión propia de esa persona. Puede que los labios sonrían mientras la mirada sigue tensa. Seguro que has visto alguna foto así.
La cara de vergüenza mientras espera la señal o la risa que se escapa justo después de decir la palabra. Si prestamos atención no solo al instante del disparo, sino también a lo que ocurre antes y después, descubriremos muchos más matices en el rostro.
No en todas partes se dice “cheese”. En chino se utiliza “qiézi”, que significa “berenjena”. En español es habitual decir “¡Patata!”. En francés se oye “Ouistiti!”, el nombre de un pequeño mono, para hacer sonreír a quienes posan.
Los nombres de alimentos y animales se convierten así en señales para sonreír ante la cámara. Si no conoces la costumbre, pueden sonar un poco extraños, pero al decirlos en voz alta su propia sonoridad puede bastar para relajar la expresión.
Foto de Kodai Yamashita
Por supuesto, no todo el mundo usa la misma fórmula, aunque viva en el mismo país o región. Hay palabras que solo tienen sentido dentro de una familia y señales que surgen por ocurrencia del momento. Durante un viaje o al hacer fotos con amigos, preguntar “¿Qué decís cuando os hacen una foto?” puede abrir la puerta no solo a otras palabras, sino también a los recuerdos y costumbres de cada persona.
Conocer estas fórmulas es descubrir distintas maneras de provocar una sonrisa. Y también es una forma de empezar a hablar con quien tienes delante.
La próxima vez que fotografíes a alguien, prueba a cambiar el típico “¡Patata!” por otra palabra. Puede ser el nombre de su comida favorita o una clave que solo entendáis vosotros. Si mantienes el lugar y el encuadre, pero cambias la señal, podrás ver cuánto transforma una sola palabra la expresión y el ambiente del momento.
La cara de vergüenza ante la fórmula de siempre. La carcajada que se escapa al oír una palabra inesperada. El gesto relajado de quien cree que la sesión ya ha terminado. Al poner las fotos una junto a otra, descubrirás algo propio de esa persona que no se puede medir por el tamaño de su sonrisa.
Foto de Yosuke0312
A veces, una foto nos hace recordar no solo una expresión, sino también las palabras que compartimos y el ambiente de aquel momento. No se trata de encontrar la fórmula perfecta para sustituir “¡Patata!”, sino una palabra que encaje con el tiempo que pasáis juntos. ¿Qué dirás la próxima vez antes de apretar el disparador?


