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By cizucu ·

Cover photo by Sonmi
¿Y si este Halloween decoras la casa con un daikon?
No estamos hablando de preparar oden. La idea es tallarle una cara, ponerle una luz dentro y convertirlo en una linterna de Halloween. Entre tantas calabazas naranjas, bastaría una sola hortaliza blanca y alargada para que la entrada de casa despertara curiosidad.
Puede sonar a ocurrencia, pero las linternas de Halloween no siempre se hicieron con calabazas: antes se usaban nabos. Si la hortaliza protagonista ya cambió una vez, quizá este año le toque el turno al daikon.
Halloween tiene sus raíces en Samhain, una tradición irlandesa que marcaba el comienzo del invierno. Según el National Museum of Ireland, la víspera se celebraba con comida y juegos, y también se creía que las almas de los muertos regresaban a casa. El nombre Halloween procede de la víspera del Día de Todos los Santos.
En Irlanda se vaciaban nabos y se les tallaban caras aterradoras para convertirlos en linternas. El museo explica que las conocidas calabazas iluminadas de hoy son una evolución que esta costumbre irlandesa experimentó en Estados Unidos. Incluso la cara de Halloween, que parece de toda la vida, cambió de hortaliza al llegar a otro lugar.
En Ghost turnip, del museo, puede verse cómo eran aquellas linternas. Se trata de un modelo de yeso elaborado a partir de un ejemplar del que se tenía constancia. Su cara, con los ojos y la boca estrechos, impone de una manera muy distinta a las simpáticas calabazas actuales. Si te lo encontraras en la sección de verduras, quizá pasarías de largo antes de atreverte a mirarlo otra vez.
Foto de ezuka
Del nabo a la calabaza. Si la hortaliza ha ido cambiando, nosotros también podemos buscar una cara nueva entre las cosas que tenemos cerca.
En Japón, por ejemplo, podría ser un daikon. Blanco y alargado, daría lugar a un fantasma muy distinto del que sale de una calabaza redonda. “Ibas a acabar en el oden, pero este año necesito que hagas de fantasma”. Para el daikon sería un cambio de papel bastante repentino.
Foto de bikkya
Además del daikon, también podrían servir una manzana, una sandía o una papaya. En algunos países y regiones todavía se encuentran sandías y papayas en octubre. También puede ser divertido elegir al protagonista entre lo que haya disponible en cada lugar. El juego empieza en cuanto nos preguntamos: “¿Qué podría usar?”.
No se trata de añadir una norma nueva a una tradición antigua. Se trata de descubrir que lo que hemos heredado también ha ido cambiando e imaginar nuestra propia manera de disfrutarlo. La calabaza es la protagonista habitual, pero no tiene por qué hacer todos los papeles cada año.
“Halloween es sinónimo de calabazas”. Si nos alejamos un poco de esa idea, quizá encontremos al próximo protagonista en la mesa de casa o en una tienda del barrio. Conocer la historia no consiste solo en repetir las formas del pasado: también puede animarnos a pensar cómo queremos disfrutar hoy de la tradición.
Foto de mintchoco
Este año, prueba a crear una linterna de Halloween con algo que tengas a mano y que no sea una calabaza, y compártela también en la aplicación de cizucu. Añade unas palabras para contarnos con qué la has hecho.


