‘ISSUE’ profundiza en la sensibilidad y el pensamiento de creadores de todo el mundo, convirtiéndose en un punto de partida para nuevas inspiraciones. En ‘ISSUE #17’, nos sumergimos en el universo de Momoko, quien explora expresiones y diseño únicos a través de la representación visual.
©︎ Shimamura Momoko |Obra diseñada por Momoko
Superpongo gráficos y gráficos, y a menudo tomo fotografías con exposiciones múltiples. Es una sensación de explorar el espacio entre lo analógico y lo digital, entre el registro y la memoria.
Momoko, quien estudia Diseño de la Información y Expresión Visual en la Facultad de Artes de la Universidad de las Artes de Kioto, aporta una nueva vitalidad al mundo de la fotografía gracias a su perspectiva única y profunda capacidad de observación. Su talento y espíritu de investigación se reflejan vívidamente en sus obras, cautivando a quienes las contemplan.
Rodeada de amistades que disfrutan de diversas actividades expresivas, su creatividad se forja en ese intercambio. Aunque estudia diseño, Momoko no se define explícitamente como diseñadora ni como fotógrafa. Sin embargo, su vocación de transmitir emociones y mensajes a través de la información visual permanece inalterable.
©︎ Shimamura Momoko
“Quizá es en el punto donde se cruzan el registro y la memoria donde encuentro el potencial de la expresión”, comenta. La información capturada por la fotografía, aunque estructuralmente es un registro, ya sea en negativo de película o en iPhone, siempre está sometida a algún tipo de procesamiento diferente de lo que realmente vemos.
Considera que la fotografía no registra la memoria, sino que, a través del registro, encarna la memoria en el punto donde pasado y presente se superponen. Así, Momoko experimenta continuamente para crear fotografías que habiten ese espacio entre el registro y la memoria.
©︎ Shimamura Momoko
Esa inquietud investigadora también se manifiesta en sus obras de retrato.
“Cuando fotografío personas, aunque tengo una imagen ideal del resultado, procuro captar al máximo la autenticidad del sujeto”, explica Momoko. Si bien valora la atmósfera del retratado, busca imágenes donde confluyen su sensibilidad y su visión.
Fuentes de curiosidad e imaginación
©︎ Shimamura Momoko
Al preguntarle a Momoko por las obras que le gustan, menciona los mangas y ensayos de Momoko Sakura, célebre por creaciones como “Chibi Maruko-chan” y “Kojikoji”. De hecho, Momoko transmite una atmósfera serena que recuerda a una versión más madura de Chibi Maruko-chan. Es fácil intuir el origen de su rica curiosidad e imaginación.
Actualmente, compagina sus estudios universitarios con su trabajo en el laboratorio fotográfico Photolabo Hibi en Kioto. “Desde el fin de la pandemia, siento que se reciben más encargos de revelado de rollos tomados en lugares diversos”, comenta con alegría. Al inspeccionar y atender a los clientes, el contacto diario con obras de diferentes fotógrafos y la posibilidad de observar el mundo desde nuevas perspectivas seguramente se convertirán en experiencias insustituibles.
Desde que ingresó a la universidad, Momoko ha aprendido los fundamentos de software de edición de imágenes, desde Adobe Illustrator hasta herramientas especializadas en gráficos 3D, adquiriendo así habilidades para materializar sus ideas. Es emocionante imaginar cómo evolucionarán sus expresiones, fruto de la combinación de ideas originales y destreza técnica.
Shimamura Momoko
Actualmente cursa la carrera de Comunicación Visual en la Facultad de Diseño de la Información de la Universidad de las Artes de Kioto. Paralelamente, trabaja como freelance, realizando proyectos de diseño y creando obras que integran tanto técnicas analógicas como digitales.
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