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By cizucu ·

Cover photo by tovaio
Un edificio cualquiera o una persona que mira directamente a cámara. No ocurre nada dramático y, aun así, hay algo en los detalles que nos llama la atención. Una de las claves para acercarse a este tipo de imágenes es el deadpan.
Este enfoque muestra al sujeto con calma, sin cargar la escena de emoción. No se limita a los retratos de personas inexpresivas: también puede aplicarse a edificios, calles y objetos cotidianos. A partir del origen del término y de la obra de algunos autores representativos, veremos cómo mirar y practicar este tipo de fotografía.
La palabra inglesa deadpan combina dead con pan, un término coloquial que significa “cara”. Se refiere a una expresión que no deja ver las emociones o a una actitud impasible. Aunque se ha utilizado en ámbitos como la interpretación, en fotografía también sirve para describir una forma de mostrar al sujeto con sobriedad, sin poner en primer plano las emociones de quien toma la foto.
En fotografía, el enfoque deadpan evita recursos que busquen provocar una reacción emocional inmediata y mantiene cierta distancia respecto al sujeto. A menudo se asocia con composiciones frontales y estables, detalles bien definidos y un uso contenido del color. Pero nada de esto es obligatorio.
Foto de つばさ製作所
Más que una técnica inventada por un único autor, el deadpan es una forma de agrupar distintos enfoques documentales, tipológicos y distanciados que aparecen en la fotografía del siglo XX. En vez de destacar la personalidad o los sentimientos de quien fotografía, busca presentar la imagen de manera que podamos observar bien al sujeto. Así, hasta un edificio corriente o una escena urbana pueden hablarnos de la vida y de la sociedad cuando prestamos atención a sus detalles y a la forma en que están organizados.
Reducir la puesta en escena no convierte una foto en algo completamente objetivo o carente de emoción. Elegir qué fotografiar, desde dónde hacerlo y en qué momento disparar siempre revela la mirada de quien está detrás de la cámara. Lo interesante del deadpan es que no explica esa mirada con grandes gestos emocionales: deja espacio para que cada persona encuentre significado en los detalles y en la situación.
La entrevista 10 preguntas a Wolfgang Zurborn, creador destacado de Alemania | ISSUE #217 también ofrece otra perspectiva para pensar en la objetividad de la fotografía y en la mirada del fotógrafo. Desde una posición distinta a la Becher School, asociada a los fotógrafos que estudiaron con Bernd and Hilla Becher, permite reflexionar sobre la relación entre la fotografía y la realidad.
Foto de TheBearded_Skot
Para probar el enfoque deadpan en tu entorno, fotografía de frente un edificio del barrio, la entrada de una tienda o a alguien cercano, colocando el sujeto en el centro del encuadre. En lugar de buscar ángulos extremos o poses llamativas, dispara desde una altura habitual y deja que la persona adopte una postura natural. Si moderas también el color y el contraste, será más fácil fijarse en la forma del sujeto y en su relación con lo que lo rodea. No son normas, sino un punto de partida para explorar una manera de mostrar las cosas sin exagerarlas.
Entre los referentes del deadpan están Bernd and Hilla Becher, que fotografiaron durante años construcciones industriales como torres de agua y depósitos de gas, y Rineke Dijkstra, conocida por sus retratos frontales de personas en momentos de transición vital. Sus trabajos pueden servirte de referencia al plantear tus propias fotos. Fíjate en las diferencias de forma y estructura entre los edificios, o en las expresiones y posturas de las personas: son pistas para descubrir qué puede mostrar una imagen aparentemente neutral.
Prueba a rebajar un poco los recursos con los que solemos buscar una foto impactante. ¿Qué queda entonces en el paisaje de siempre? Puedes comprobarlo a través de la cámara.

