
Foto de portada por pon
Cuando sostenemos una cámara y presionamos el obturador, puede que haya un significado más profundo que el simple acto de registrar un momento.
Tomar fotos es, en esencia, una pregunta sobre “cómo vemos este momento ahora”. Esto se asemeja mucho a la actitud de enfrentarse a la vida. Elegir el encuadre, capturar la luz y decidir qué conservar son procesos que expresan, sin palabras, nuestra relación sensorial con el mundo.

Foto por kuu2028
La perspectiva: algo que se “elige” y se “acepta”
Al igual que en la vida, la fotografía cambia completamente dependiendo de cómo elijamos nuestra perspectiva. Aunque el sujeto permanezca igual, el ángulo, la distancia y la luz alteran la impresión que genera. Esto es similar a cómo percibimos las relaciones humanas y las emociones.
Además, la flexibilidad para “aceptar las cosas tal como son” también se cultiva a través de la fotografía. No se trata solo de capturar lo bello, sino de apreciar lo ambiguo y lo inestable. Esta perspectiva es lo que enriquece tanto la fotografía como la vida.

Foto por sena0619
Capturar para soltar: la filosofía del obturador
El acto de “tomar fotos” no solo consiste en capturar un momento, sino también en dejarlo ir al convertirlo en pasado. Ese sentimiento que nos conmueve al observar una escena frente a nosotros, lo abrazamos a través del visor y lo despedimos en silencio. Esto se asemeja a cómo enfrentamos nuestras emociones y recuerdos.
La fotografía es un medio para conservar, pero también podría considerarse un “ritual para olvidar”. Por eso, cuanto más tememos perder algo, más sentimos la necesidad de presionar el obturador.

Foto por Partofmyworld
Tomar fotos es soltar
El acto de presionar el obturador no solo captura un momento, sino que también incluye la amabilidad de enviarlo al pasado. Cuando transformamos una emoción o un dolor en un registro, al colocarlo “fuera de nosotros mismos”, nos sentimos un poco más libres. La fotografía no encierra los sentimientos, sino que los envuelve y los libera suavemente.

Foto por Kimura Hinami
Y cada vez que lo hacemos, avanzamos un poco más. Por eso, hoy también presionamos el obturador una vez más.