
Knowledge
En una tarde tranquila, una franja de luz entra por la ventana y se desliza despacio sobre el pelo de una mascota. Una mirada adormecida, un leve movimiento de las orejas y la sombra sobre el suelo hacen que la habitación de siempre adquiera una presencia distinta. En la pausa entre un gesto y otro aparece una expresión que solo le pertenece a ella. La imagen guarda algo más que un rostro: conserva el calor y el silencio de esa tarde cotidiana.