Los genios poseen una curiosidad extraordinaria y eligen sin dudar el objeto de su pasión. Cuando esa curiosidad se desvía de su curso habitual, comienza una auténtica aventura en otra dimensión. El caso del gingerbread podría ser el mejor ejemplo de ello.
¿El nacimiento de una cámara comestible?
El fotógrafo canadiense Dmitri Tcherbadji ha creado una cámara instantánea de estilo Polaroid, completamente comestible, hecha de pan de jengibre y caramelos.
Así surge una nueva categoría: la Eatable Camera (cámara comestible), en contraposición a la Portable Camera (cámara portátil). Esta innovadora cámara utiliza una lente de azúcar y emplea película instantánea , permitiendo realizar fotografías reales.
Preparación del pan de jengibre horneado con el grosor óptimo para el diseño de la cámara
Dmitri Tcherbadji tuvo dificultades para encontrar el grosor adecuado del pan de jengibre, pero gracias al consejo de su esposa, logró el resultado deseado. Añadió una pequeña pantalla para probar la proyección de la lente de azúcar. Aunque la calidad de imagen no se compara con la de una lente de vidrio convencional, comenta: “Siempre me emociona ver fotografías creadas a partir de pan y azúcar”.
Fotografía tomada con la Gingerbread Camera
Degustación prevista para diciembre
El proyecto tuvo un coste aproximado de 220 dólares, la mayor parte invertida en película Instax desperdiciada durante la fase de prototipado. Dmitri Tcherbadji considera que la película instantánea es ideal para este tipo de experimentos, ya que permite comprobar los resultados al instante, y agradece al equipo de desarrollo de Instax Square.
De hecho, el próximo mes de diciembre planea organizar una degustación de la cámara junto a sus amigos, y hasta entonces seguirá disfrutando de sesiones fotográficas con pan de jengibre.
Vista interior de la Gingerbread Camera
Compartirá la experiencia de la degustación en su Instagram y blog, así que si te interesa, ¡no dudes en echar un vistazo!







