¿No te parecen elevados los precios de las películas fotográficas?
En el equipo editorial de cizucu también somos amantes de la fotografía analógica, así que lo vivimos en carne propia. Cada vez que presionamos el obturador, sentimos que el bolsillo se vacía un poco más. ¿Desde cuándo el sonido del obturador nos recuerda al tintineo de monedas? Hemos intentado convencernos de que es un precio razonable por el placer y el arte, pero la realidad es otra. Ahora, aunque sea tarde, profundizamos en las verdaderas razones detrás del aumento de precios.

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Inflación e inestabilidad económica
El debate sobre el precio de las películas fotográficas se intensificó a raíz de la pandemia. A medida que el COVID-19 se extendía, las cadenas de suministro sufrieron interrupciones y surgieron problemas logísticos. Quienes han revelado película en casa lo saben bien: la película es un soporte basado en reacciones químicas. El retraso en el suministro de productos químicos y materiales esenciales para su fabricación fue uno de los factores que impulsó el alza de precios.
En la era post-COVID, la estructura industrial y social ha experimentado grandes transformaciones, destacando especialmente la inflación y la inestabilidad económica. Por ejemplo, en Estados Unidos se habla de los niveles de inflación más altos en 40 años. En este contexto, empresas como Kodak, con sede en EE. UU., se han visto obligadas a aumentar los precios de sus películas. Cuantos más elementos intervienen en el proceso de fabricación, como ocurre con la película fotográfica, mayor es el impacto de estas crisis.
Inversión anticipada para garantizar el suministro
Por otro lado, el aumento de precios no se debe únicamente al encarecimiento de las materias primas, sino también a la necesidad de invertir en la ampliación de la capacidad productiva. El crecimiento global de la demanda en los últimos años llevó a que, en 2020, las ventas de película de Kodak alcanzaran niveles históricos. El incremento de la demanda provocó que la producción no pudiera seguir el ritmo, por lo que la compañía comenzó a reforzar sus líneas de producción anticipándose a un crecimiento aún mayor en el futuro.

No solo Kodak: el 6 de septiembre de 2023, Fujifilm anunció una inversión de 4.500 millones de yenes para responder al aumento de la demanda de película “Cheki” (INSTAX). Estas inversiones financieras continuas son imprescindibles y, como parte de esa estrategia, también se ha decidido incrementar los precios de venta.
Estrategias para fortalecer la comunidad
Más allá de los costes de producción, es posible que las empresas estén ajustando la producción de película como parte de una estrategia para fortalecer las comunidades en torno a la fotografía analógica. Fabricantes como Kodak, ILFORD, FUJIFILM y Lomography desarrollan estrategias de marketing dirigidas a los entusiastas que respaldan sus marcas. Se pone el foco en la experiencia de buscar rollos de película, visitar tiendas especializadas y descubrir nuevas emulsiones, reforzando así el valor de la película como objeto de deseo. No se trata solo de consumir película, sino de dotar a ciertas emulsiones de un significado casi fashionista, donde la escasez se convierte en un elemento de branding, respaldado tanto por el precio como por la producción limitada.

El incremento de precios es, en parte, una medida necesaria para que los fabricantes mantengan sus comunidades y respondan a la demanda. Como quien compra pigmentos para pintar, pagar por película es un coste inherente a la creación artística. Sin embargo, para muchos fotógrafos con recursos limitados, esta realidad resulta dolorosa. Para quienes ejercen la fotografía profesionalmente, incluso elegir la película como medio se vuelve complicado.
Por eso mismo, desde cizucu queremos contribuir, con todo nuestro empeño, a crear mecanismos que apoyen a fotógrafos y artistas visuales.




