Photo Poster Project es una exposición de pósteres fotográficos organizada por cizucu en distintas ciudades del mundo, en la que basta con elegir una ciudad y una fecha para participar.
Este proyecto, al que llamamos ppp, no es una simple exposición de fotografía. Es una comunidad en la que cualquiera puede compartir su historia con confianza y, al mismo tiempo, una oportunidad para conectar en el mundo real con creadores de todo el planeta.
En esta ocasión, conversamos con 창케이, participante en Photo Poster Project.

¡Preséntate, por favor!
Hola, soy 창케이. Trabajo en una empresa y llevo una vida bastante corriente, incluso algo monótona.
A mi padre también le apasionaba hacer fotografías, por lo que mis recuerdos de infancia están llenos de imágenes tomadas por él en película. Quizá por esa influencia, durante la secundaria empecé de manera natural a utilizar una cámara analógica y a fotografiar.
Con el tiempo, el deseo de «hacer fotografías que fueran solo mías» me condujo de forma natural a viajar.
Me parecía una lástima dejar guardadas en el ordenador todas esas fotografías que había ido acumulando poco a poco, así que fui ampliando mi práctica de distintas maneras, mediante exposiciones individuales y colaboraciones con marcas de moda, entre otros proyectos.
¿Qué te animó a participar?
A lo largo de mis viajes he tomado muchísimas fotografías.
No todas retratan acontecimientos extraordinarios ni escenas dramáticas. Creo que, sobre todo, sentía un fuerte deseo de darles otra vida y de que alguien pudiera verlas.
Antes podía buscar por diferentes vías oportunidades para exponer y mostrar mi obra. Sin embargo, casi sin darme cuenta, me convertí en un empleado con una vida marcada por la rutina y también en padre de familia. Sentía que aquellas oportunidades se habían ido alejando poco a poco de mí.

Fue entonces cuando descubrí ppp por casualidad en las redes sociales.
Me atrajo enormemente la posibilidad de exponer mis fotografías a través de un proyecto que brinda apoyo para una actividad —la producción de una exposición— que no resulta fácil emprender en solitario. También me interesó poder relacionarme de manera natural con personas que comparten inquietudes similares.
¿Cómo fue la experiencia de participar?
Fue como reencontrarme, después de mucho tiempo, con una versión anterior de mí mismo que había ido desdibujándose poco a poco entre una cotidianidad a veces tediosa y el ritmo vertiginoso de la crianza.
En esta ocasión participé junto a mi hijo, con el pequeño deseo de que también se convirtiera en un buen recuerdo para él.
Sin embargo, hasta que llegamos al espacio expositivo me preocupaba un poco que llevar a un niño pudiera molestar al resto de participantes.

Pero, contrariamente a mis temores, todos los participantes nos recibieron a mi hijo y a mí con enorme calidez. También percibí que estaban pendientes de nosotros con mucha consideración, algo que agradecí profundamente.
Por otra parte, me quedó cierta pena por no haber podido conversar con calma con más personas mientras cuidaba de mi hijo.
¿Por qué elegiste esta obra?
A primera vista puede parecer algo insignificante, pero el tiempo que he dedicado a probar cosas nuevas y asumir retos constituye para mí un patrimonio muy valioso.
Cada uno de esos pequeños desafíos se fue acumulando hasta dar forma a quien soy hoy. Y creo que también fueron los que me condujeron a esta oportunidad de participar en la exposición.

Después de una etapa llena de desafíos, ahora llevo una vida algo más estable. Sin embargo, cuando contemplo esta fotografía recuerdo a la persona que era entonces, cuando observaba el mundo entero con una mirada nueva.
Como la mirada curiosa de un bebé, deseo que mi hijo y todas las personas conserven su pureza con el paso de los años, contemplen el mundo desde nuevas perspectivas y sigan explorando horizontes cada vez más amplios.
Elegí esta fotografía con ese deseo en mente.
¿Qué impresiones te dejó la participación?
Me parecería maravilloso que existiera alguna forma de seguir sintiendo cercanas, incluso después de clausurada la exposición, las fotografías que descubrimos en el espacio expositivo.
Además de poder llevarnos nuestra propia obra en formato póster, creo que conservar como postal o póster una fotografía de otra persona que nos haya conmovido permitiría prolongar la resonancia de la exposición en la vida cotidiana.

Los pósteres y las fotografías que se van acumulando con cada participación también pueden convertirse en valiosos registros que nos recuerden los encuentros y las emociones de cada momento. Creo que disponer de nuevas oportunidades para disfrutar de esas imágenes ampliaría aún más el placer de seguir participando en ppp.
Para quienes dudan si participar en Photo Poster Project
Os invito a encontraros con vuestra propia fotografía en el espacio expositivo, y no a través de una pantalla.
También os recomiendo hablar sobre ella con otras personas que comparten gustos e inquietudes similares.
Creo que las grandes experiencias de nuestra vida no fueron grandes desde el principio. Confío en que toda experiencia importante comienza con algo muy pequeño, aparentemente insignificante.

