Si te apasiona la fotografía, quizá alguna vez, al contemplar una fotografía antigua, hayas imaginado: «¿En qué momento y circunstancias se tomó esta imagen?».
¿Quién accionó el obturador? ¿Por qué tenía esa expresión? ¿Había alguien que quedó fuera del encuadre? Más que ofrecer respuestas, la fotografía deja preguntas abiertas. Precisamente por eso mantiene una afinidad tan estrecha con la narrativa.
En esta ocasión presentamos historias que también merecen la atención de quienes aman la fotografía. Con estudios fotográficos, tiendas de cámaras retro y establecimientos envueltos en una extraña atmósfera como escenarios narrativos, estas obras muestran cómo la fotografía puede despertar relatos.
El tiempo que nunca llegó a su destinatario permanece en las fotografías antiguas: «江ノ島西浦写真館»
Las «fotografías nunca entregadas» que quedaron en un estudio fotográfico.
¿Qué circunstancias impidieron que unas copias encargadas llegaran a manos de sus propietarios?
«江ノ島西浦写真館», de En Mikami, es un misterio juvenil ambientado en un estudio fotográfico con un siglo de historia, que sigue el rastro del pasado y de los secretos despertados por las imágenes allí abandonadas. Tras la muerte de su abuela, Fujiko Nishiura, Mayu Katsuragi viaja a Enoshima para ordenar las pertenencias dejadas en el estudio. Allí descubre una serie de fotografías que jamás fueron entregadas a quienes las habían encargado. Mayu, que tiempo atrás aspiraba a ser fotógrafa, pero abandonó la cámara a raíz de cierto suceso, comienza entonces a investigar los enigmas ocultos en esas imágenes.
Para quienes sienten pasión por la fotografía, resulta especialmente sugerente que las imágenes no se presenten únicamente como pruebas o recuerdos, sino como «objetos destinados a ser entregados a alguien».
Tal vez una fotografía solo cobre pleno sentido cuando deja de ser una imagen sobre una pantalla, se convierte en un objeto y circula de unas manos a otras. Pero ¿qué ocurre si nunca llega a entregarse? ¿Y si permanece durante años, dormida en una estantería o dentro de una lata del estudio?

Fotografía de Yukihiro
La historia comienza con una pregunta: ¿por qué nunca fueron recogidas?
Las fotografías antiguas y familiares, las copias encontradas entre las pertenencias de alguien y, sobre todo, la presencia de Enoshima como escenario confieren al relato una verosimilitud que casi hace olvidar que se trata de ficción. Una lectura muy recomendable.
Las cámaras conservan la huella de sus anteriores propietarios: «谷中レトロカメラ店の謎日和»
No solo las fotografías: las cámaras también albergan multitud de historias.
Cuando has tenido entre las manos una cámara de segunda mano, ¿alguna vez has imaginado quién fue su anterior propietario?
¿Adónde la llevó, qué fotografió con ella y por qué decidió desprenderse de ella?

Fotografía de YuKoreeda
«谷中レトロカメラ店の謎日和», de Sanaka Hiiragi, es una serie de relatos de misterio ambientada en Imamiya Shashinki-ten, una histórica tienda de cámaras situada en Yanaka, Tokio. Raika Yamanouchi solicita la tasación de una cámara mientras ordena los objetos de una herencia; fascinada por los conocimientos del propietario, Ryūichi Imamiya, termina trabajando en la tienda a tiempo parcial.
Hasta allí llegan pequeños enigmas relacionados con la fotografía: una cámara de juguete transportada por un gato, una cámara de medio formato averiada o fotografías realizadas con una cámara estereoscópica.
El atractivo de esta obra no reside únicamente en el placer de reconocer los nombres y mecanismos de cámaras clásicas. También radica en la manera en que presenta la cámara como «un instrumento que transmite la memoria de unas personas a otras».
Una cámara de segunda mano conserva la huella de su propietario: el cuerpo desgastado, el cuero marcado por el uso, el tacto de la palanca de avance o la neblina del visor. Pero ¿por qué nos encariñamos con esas pequeñas señales? Es posible que, en algún momento del relato, aparezca una cámara como la que tú posees. Entonces, al terminar la lectura, quizá quieras contemplar con otros ojos alguno de los aparatos de tu estantería.
Revisitar la propia vida a través de la fotografía: «人生写真館の奇跡»
Si de toda tu vida solo pudiera conservarse una fotografía, ¿qué instante elegirías legar?
«人生写真館の奇跡», de Sanaka Hiiragi, es una historia ambientada en un estudio fotográfico situado en el camino hacia el cielo. Se presenta como un emotivo misterio en el que Hirasaka, un joven que ha perdido la memoria, ayuda a los muertos a repasar sus vidas, los conduce de regreso al pasado y les permite volver a tomar sus fotografías.
Para quienes aman la fotografía, esta premisa resulta profundamente conmovedora. Es difícil expresar una vida entera en una sola imagen. Aun así, al mirar una fotografía, a veces sentimos que regresamos a un instante del pasado: una imagen familiar de la infancia, una fotografía conmemorativa de la época estudiantil o una toma realizada durante un viaje. La fotografía hace que un tiempo olvidado regrese de improviso.

Fotografía de Roger Huang
En la narración, el estudio fotográfico se concibe como un lugar que conserva en imágenes las vidas de los muertos y permite a quienes lo visitan contemplar retrospectivamente su propia existencia.
Una fotografía no explica una vida en su totalidad. Sin embargo, también puede ofrecernos, con más silencio que las palabras, el tiempo que esa persona vivió de manera cierta e irrepetible.
La fotografía como puerta de entrada a la narrativa
De vez en cuando, deja la cámara a un lado, toma un café y permítete vivir un momento que parezca una fotografía.
Una novela puede generar la presión de tener que leerse hasta el final, pero también es válido hojearla y detenerse únicamente en algunos pasajes, como quien recorta un instante de una historia. Esa captura de palabras puede convertirse, a su vez, en una valiosa fuente de inspiración para tu práctica fotográfica.

