Relatos de creadores apasionados por la fotografía y las historias detrás de sus cámaras. En cada “cámara predilecta” se reflejan perspectivas y valores personales. En esta entrega, contamos con la participación de sho sato, usuario de la FUJIFILM X10.
La evolución de las cámaras avanza a gran velocidad: el rendimiento del AF, la sensibilidad ISO, el reconocimiento de sujetos mediante IA... Las cámaras contemporáneas ofrecen una comodidad abrumadora. Sin embargo, hay quienes se sienten atraídos por las sensaciones que surgen de la interacción manual y por la relación que se cultiva con el uso continuado.
Para sho sato, la FUJIFILM X10 es precisamente eso. Girar el objetivo para encender la cámara, regular la respiración y accionar el obturador. En esa secuencia de gestos reside, según él, el sentido de hacer fotografía.
Información básica de la FUJIFILM X10
La FUJIFILM X10 es una cámara digital compacta premium lanzada por Fujifilm en 2011. Equipada con un sensor EXR CMOS de 2/3 pulgadas y un objetivo Fujinon zoom óptico 4x luminoso F2-2.8. Más que una simple operación, el acto de girar el objetivo para encenderla supone un cambio físico hacia el acto de fotografiar, convirtiéndose en una de las experiencias emblemáticas de esta cámara.
El tiempo que comienza al girar el objetivo
Cuando hago fotografías, siempre empiezo girando el objetivo.
No es un botón de encendido, sino el giro del objetivo lo que despierta la cámara.
Ese gesto ya lo tengo completamente interiorizado.
Cuando compré la FUJIFILM X10, apenas tenía conocimientos sobre cámaras.
Me atrajo más su estética clásica y la idea de disfrutar el propio acto de fotografiar que sus especificaciones técnicas, y por eso la elegí.

Foto de sho sato
Llevaba la X10 colgada al cuello a donde fuera.
La luz y las sombras encontradas en barrios residenciales,
paisajes que me cautivaron durante los viajes,
retratos de amigos cercanos,
siempre estaba esa cámara conmigo.
Girar el objetivo para encenderla y tomar un respiro antes de accionar el obturador.
Siempre me ha gustado esa sensación.

Foto de sho sato
La cercanía que reside en la imperfección
Comparada con las cámaras actuales, la FUJIFILM X10 quizá no sea la más cómoda.
El AF a veces duda y en condiciones de poca luz no siempre responde como uno quisiera.
Aun así, con el uso continuado, fui comprendiendo poco a poco "dónde duda esta cámara" y "qué tipo de luz prefiere".

Foto de sho sato
Precisamente porque no es perfecta, uno necesita acercarse a ella. Esa sensación se parece más a conocer a alguien que a simplemente utilizar una herramienta.
Girar el objetivo, tomar un respiro y accionar el obturador. Esa secuencia de gestos, con el tiempo, se convirtió en una extensión de mi propio cuerpo, más allá del simple acto de fotografiar.

Foto de sho sato
Amar incluso los defectos
Las cámaras modernas, sin defectos, son realmente cómodas. Capturan imágenes nítidas en cualquier situación y rara vez fallan.
Pero una cámara con la que uno se ha familiarizado, incluso con sus imperfecciones, a veces transmite una calidez similar a la de una relación humana.

Foto de sho sato
"Aquí es donde falla, pero responde bien a esta luz"
"Es algo torpe, pero su carácter visual es insustituible"
Al comprender los matices y el ritmo únicos de esa cámara, deja de ser solo un equipo y se convierte en una presencia que acompaña la propia sensibilidad.
La FUJIFILM X10 es, para mí, exactamente esa cámara.

Foto de sho sato
Una sensación de amar el propio tiempo de fotografiar, imposible de describir solo con la comodidad. En ese pequeño gesto de girar el objetivo y tomar un respiro, siento que reside la razón por la que sigo haciendo fotografía.

sho sato
Reside en Sapporo, Hokkaido
cizucu:sho sato

